
...todo se ve diferente, de otro tamaño, desde otra perspectiva. Todo está muy alto, muy lejos, todos son muy mayores, muy viejos.
Mi hija me ha sorprendido con sus pensamientos mientras hablábamos de los avances de la tecnología. Su cabecita de casi ocho años era incapaz de imaginarse un mundo sin ordenadores, móviles...le he explicado cómo nos divertíamos los niños de ocho años hace algún tiempo.
Cuando yo era niña jugaba con mis hermanas y mis primos en la azotea, o en el rellano de las escaleras. La casa era un sitio pequeño y nosotros éramos demasiados.
Casi a diario nos juntábamos para inventar algo nuevo. Tras la emisión por primera vez de Verano Azul hicimos una especie de representación donde cada uno tomaba el papel de un personaje de la serie. Creo recordar que yo hice de Desi.
En Navidad hacíamos paquetitos con cajas de cerillas y papel de bombones para adornar aquellos árboles escuálidos llenos de adornos multicolores que se rompían sólo con mirarlos. El Belén era una muestra de diversos tamaños de figuritas, normalmente de plástico donde la oveja podía tener las proporciones de una mula. Nuestras navidades eran larguísimas y las peladillas y los polvorones a granel no podían faltar. ¿Turrones de fresa o tiramisú?, no, los teníamos de yema, jijona y alicante. Los juguetes de Reyes se encargaban en Mama Mía, una juguetería que desapareció hace muchos años donde todos los paquetes iban envueltos en papel color naranja.
Hacíamos concursos de lo que fuese y premiábamos con medallas hechas con papel de aluminio.
Para el día de las madres ensayamos una canción: madre, madre, hoy te quiero cantar...y las obsequiábamos con una tarjeta hecha a mano y algún casette del guapito del momento, Jose Luis Perales, Julio Iglesias, Rafael.
Cuando era niña el verano duraba tanto que cuando comenzaba el nuevo curso no recordaba ni cómo se cogía un lápiz, no teníamos Vacaciones Santillana. Eran tardes al sol acompañada de mis inseparables hermanas, kilos de Famobil y horas de televisión.
No teníamos vídeo, ni dvd, pero éramos capaces de empatar la Bola de Cristal de los sábados por la mañana con la película de Sesión de Tarde. Y entre semana hacíamos deporte con Eva Nasarre, comíamos a gusto con Con las Manos en la Masa, poníamos nuestra salud en manos de Más vale prevenir, y nos enterábamos de los cotilleos con Bla, bla, bla. Sólo teníamos un canal pero era de calidad. La televisión en color llegó a casa tras el último capítulo de El Increíble Hulk, no llegué a verlo verde. Curiosamente casi todas las películas que echaban eran en blanco y negro con lo cual, no noté la diferencia.
De niña, una caja grande de lápices nuevos me ponía contentísima, y si venía acompañada de un libro para colorear, el acierto era total. No me gustaba que me regalaran ropa, odiaba los calcetines llenos de perforaciones que se clavaban y marcaban la piel. No existía el calcetín-confort-que-no-aprieta de ahora.
Siendo niño todo se ve diferente, las risas son carcajadas, los miedos asustan hasta en sueños, el cariño es desmesurado, el llanto incontrolable... Qué bonito es ser niño. Pero qué difícil es.
Mi hija me ha sorprendido con sus pensamientos mientras hablábamos de los avances de la tecnología. Su cabecita de casi ocho años era incapaz de imaginarse un mundo sin ordenadores, móviles...le he explicado cómo nos divertíamos los niños de ocho años hace algún tiempo.
Cuando yo era niña jugaba con mis hermanas y mis primos en la azotea, o en el rellano de las escaleras. La casa era un sitio pequeño y nosotros éramos demasiados.
Casi a diario nos juntábamos para inventar algo nuevo. Tras la emisión por primera vez de Verano Azul hicimos una especie de representación donde cada uno tomaba el papel de un personaje de la serie. Creo recordar que yo hice de Desi.
En Navidad hacíamos paquetitos con cajas de cerillas y papel de bombones para adornar aquellos árboles escuálidos llenos de adornos multicolores que se rompían sólo con mirarlos. El Belén era una muestra de diversos tamaños de figuritas, normalmente de plástico donde la oveja podía tener las proporciones de una mula. Nuestras navidades eran larguísimas y las peladillas y los polvorones a granel no podían faltar. ¿Turrones de fresa o tiramisú?, no, los teníamos de yema, jijona y alicante. Los juguetes de Reyes se encargaban en Mama Mía, una juguetería que desapareció hace muchos años donde todos los paquetes iban envueltos en papel color naranja.
Hacíamos concursos de lo que fuese y premiábamos con medallas hechas con papel de aluminio.
Para el día de las madres ensayamos una canción: madre, madre, hoy te quiero cantar...y las obsequiábamos con una tarjeta hecha a mano y algún casette del guapito del momento, Jose Luis Perales, Julio Iglesias, Rafael.
Cuando era niña el verano duraba tanto que cuando comenzaba el nuevo curso no recordaba ni cómo se cogía un lápiz, no teníamos Vacaciones Santillana. Eran tardes al sol acompañada de mis inseparables hermanas, kilos de Famobil y horas de televisión.
No teníamos vídeo, ni dvd, pero éramos capaces de empatar la Bola de Cristal de los sábados por la mañana con la película de Sesión de Tarde. Y entre semana hacíamos deporte con Eva Nasarre, comíamos a gusto con Con las Manos en la Masa, poníamos nuestra salud en manos de Más vale prevenir, y nos enterábamos de los cotilleos con Bla, bla, bla. Sólo teníamos un canal pero era de calidad. La televisión en color llegó a casa tras el último capítulo de El Increíble Hulk, no llegué a verlo verde. Curiosamente casi todas las películas que echaban eran en blanco y negro con lo cual, no noté la diferencia.
De niña, una caja grande de lápices nuevos me ponía contentísima, y si venía acompañada de un libro para colorear, el acierto era total. No me gustaba que me regalaran ropa, odiaba los calcetines llenos de perforaciones que se clavaban y marcaban la piel. No existía el calcetín-confort-que-no-aprieta de ahora.
Siendo niño todo se ve diferente, las risas son carcajadas, los miedos asustan hasta en sueños, el cariño es desmesurado, el llanto incontrolable... Qué bonito es ser niño. Pero qué difícil es.


16 sorpresitas:
Que bonita entrada!! Quien no haya sentido lo mismo es que no ha sido niño.
¡Verdad, Candela! Una entrada muy especial. ¡¡Quiero volvé a sé shicaaaaaaaa!! (de edad, ¿ein? que de tamaño me he quedao iguá, chispa más o meno, jeje). Bezozzzzzz.
en mi casa teníamos un televisión en blanco negro que aún recuerdo, que fue sustituida por una tele en color de la marca telephunken. sólo había dos canales de televisión. me acuerdo del programa 'más vale prevenir' que has mencionado, que lo presentaba ramón sánchez ocaña.
me encantaba cuando mis padres, cuando era alguna ocasión especial, me llevaban a la librería de los grandes almacenes y me regalaban algún super humor.
hay tantos recuerdos de la infancia... coincido con candela y marisa, esta entrada es preciosa.
besos, loli!
que recuerdos!! todos nos sentimos identificados contigo!! cuanto ha cambiado en tan poco tiempo, me acuerdo a menudo de las aventuritas que me contaba mi madre de su infancia y lo raro que lo veía todo, ahora me pasa a mi con mis hijos
besos
me ha gustado mucho,
Me ha encantado esta entrada,me identifico tanto con ella que podia haberla escrito yo, cuantas horas de juegos con los amiguitos, las merienda despues del cole viendo un globo, dos globos ,tres globos,nuestra primera tele en color tambien fue un Telefunken, y tampoco pude ver a Hulk ponerse verde, mas tarde si hacia gimnasia con Eva Nasarre y me ponia para salir los calentadores encima de los vaqueros que estaban super de moda ja,ja,ja....
Gracias por estas palabras.
me he sentido tan reflejada con esa entrada...
Ahora los niños tienen de todo y se aburren. Pero a veces lo que les falta es el tiempo. Antes, al salir del cole, nos cogíamos el bocadillo de chorizo revilla y nos bajábamos a la calle a jugar un buen rato antes de subir a hacer los deberes (a regañadientes, todo hay que decirlo). Ahora no, ahora van a piscina, o a inglés o ballet, llegan a casa agotados, hacen los deberes y a cenar y acostarse.
Que nostalgia me ha despertado este post....
Hola chicos, qué tal el fin de semana?, ya se acaba )-:
Me alegra ver como las entradas que pongo, tan poco frecuentes y a menudo, tan breves, se completan con sus vivencias. Al fin y al cabo, todos hemos sido niños. Lo bonito es conservarlo, y yo creo que aquí todos solemos buscarlo muy frecuentemente. Hemos crecido, madurado, efectivamente, pero al menos yo me siento igual de joven que hace...20 años, y no pienso envejecer ni un poquito así.
Yo creo que las teles que pasaron por casa eran o Philiphs o Grunden (no recuerdo bien como se escribe), mi padre siempre decía que los alemanes eran unos genios para estas cosas.
En mi casa los juguetes sólo llegaban con los cumpleaños y los reyes, y los valorábamos, los cuidábamos y les dábamos uso durante un año entero, hasta la siguiente celebración.
Jengibre, es cierto, ahora los niños no tienen tanto tiempo, a mí me sobraban horas. Aquí tenemos la ventaja, o desventaja según para quien, de que las clases son de horario continuo, de 8:30 a 13:30 (excepto en algunos privados). Besos. Loli
Me ha gustado mucho tu entrada aunque con unos años de diferencia mi infancia fue muy parecida a la tuya y pienso que antes con menos eramos mas felices que ahora que tienen de todo y con todo no saben divertirse....
Animate a lo de los adornos yo te paso unos patrones, curiosamente yo este año también quiero cambiar la decoración del árbol y hacerla con mis manitas...
Muchos besitos...
Loli,
Qué maravillosa remembranza de tu dulce infancia. Eres aún tan joven y ese tiempo está más cerca de ti que de mí, pero no importa nada y a pesar de las diferencias culturales, porque no conozco mucho de lo que mencionas, sí recuerdo como se vivía en ese mundo donde los niños que éramos entonces, teníamos más horas para reír, jugar al aire libre y todo parecía infinito.
Te felicito por tu hermosa prosa y por dejarnos conocer tus recuerdos un poco más.
Besos a montones desde Holanda, de una joven de 42 años que graciasa a ti se siente de tan sólo 10!
Muy bien, Loli, perfecto y precioso retrato de tu niñez que viene a ser la mía y la de muchos, muchísimos más.
Recuerdo otro programa de los sábados que me encantaba: La bolsa de los refranes, ¿lo recuerdas? Siempre se explicaba el orígen y uso de algunas expresiones del refranero español.
Entonces la tele tenía una magia que para mí hace muchos años que ya perdió.
A mí me mata mi hijo cuando me dice que se aburre. Es algo que mis hermanos y yo jamás dijimos a nuestros padres. Con cualquier cosa y mucha imaginación lo pasábamos realmente bien.
Un beso
Una entrada preciosa.
Con las palabras adecuadas y necesarias, ni una más ni una menos.
Cuando he terminado de leer he pensado: quiero que mi hijo escriba cosas así cuando sea mayor entonces tal vez sienta que hice un buen trabajo como madre.
Mil besos guapa y gracias por escribir de esa forma.
Sonia.
Hola. Yo fui testigo directamente de todas las vivencias de nuestra querida Loli, ya que soy su hermana, vivencias también mías. Cada frase que has narrado me ha hecho revivir todas las cosas bonitas que sentimos juntas. A mí sólo se me ha quedado lo bueno, si hubo algo malo quedó en el olvido. Soy feliz porque estás aquí, pasan los años por nosotras, pero no nos damos cuenta. Llegaremos a ser ancianas, pero seguiremos siendo jóvenes de espíritu, siempre con nuestras risas, recuerdos, colecciones, ilusiones y bromas.
Les quiero decir que Loli, es la mejor hermana que se puede tener, incluso siendo pequeña ya nos protegía a mí, a y a mi otra hermana, y entre muchas cosas, me ayudaba con la asignatura de Dibujo, que a mí se me daba fatal..soy muy mala para las cosas manuales, y Loli al contrario, se le dan muy bien. Además, demuestra ser una gran escritora, pues sus palabras siempre llegan a los corazones.
Muchos besos para Loli, y saludos a todos los demás.
Fátima; enhorabuena por tener a Loli como hermana.
Yo también tengo dos hermanas de las que me siento muy orgullosa y a las que adoro, solo les falta acompañarme en el coleccionismo de muñecas.
Loli; he conseguido hacerme seguidora de tu blog, te vas a reir pero para una negada en la informática como yo esto es todo un logro.
Besos.
Sonia.
K bonito todo lo k has contado y, sobretodo, de la manera k lo has contado...más vale prevenir me encantaba verlo y, sabes? todavía a día de hoy cuando al mediodía llega un poco pronto mi marido le canto la canción de con las manos en la masa...hace poco me enteré k era de Vainica Doble y la compuso Sabina, creo...Besitos...
Hola Rosa, estaría encantada de que me pasaras esos patrones, algo sencillito para empezar. El otro día vi en Flickr unas estrellitas cosidas con hilo dorado y adornadas con lentejuelas.
Tienes razón, los niños ahora se aburren demasiado quizás por el exceso que les rodea. Lo tengo comprobado. Mis hijos juegan más ahora con cuatro cosillas (por motivos de mudanza) que antes con toda una habitación llena de juguetes. Besitos.
Hola Julietita, vaya, pero si eres muy joven, la diferencia de edad no es tan grande, yo tengo 37, pero claro está, en México tendrían sus propios programas, como El Chavo del Ocho, por ejemplo. Pero en esencia todos los niños son iguales, se entretetienen con la música, con los dibujos animados, se asustan con la oscuridad, con los cambios de colegio. Muchos besitos.
Hola JuanRa (-: , claro que sí, si somos todos más o menos de la misma quinta (añito arriba, añito abajo), y la tele fue tan importante para nosotros como lo es ahora el móvil y sus Sms y los chats para los chiquillos de ahora. Recuerdo un programa de refranes, pero no sé te refieres al mismo pues no recuerdo el nombre. Otro programa que no me perdía era el de Félix Rodríguez de la Fuente, ah, y el musical Aplauso. Un besito muy fuerte. Loli
Sonia, ya verás que sí, gran parte de la culpa de que nuestros hijos sean así o asá, la tenemos los padres, la educación en la familia es lo básico, independientemente de su propia personalidad, claro está. Los niños sólo necesitan amor y paz en el hogar, normas básicas y aprender los grandes valores humanos. Poco más.
Qué bien que has conseguido hacerte seguidora, no te creas que yo soy un portento con la informática, lo que sé lo he ido aprendiendo sola. Porque la informática que aprendí en el instituto en aquel Comodore con monitor fosforescente era de risa. Besitos. Loli
Hola Núria, te has cambiado el avatar, verdad?, tan motera como siempre. Pues creo que sí, que fue Sabina el compositor de esa canción, qué bonito programa, yo también la canto a menudo, jeje. Gracias por tus comentarios, sacan a la perezosa que hay en mí y me dan ánimos para coger el lápiz, ejem, las teclas. Besitos.
Hola Fátima, aquí estoy escondidita debajo de una piedra, con colores en la cara. Bueno, ya sabes que para mí, E. y tú siempre han sido mis hermanitas favoritas, y que en todo lo que las pueda ayudar, ahí estaré. Doy gracias por haberlas tenido, aún en la distancia y rezo para que los tumbos hayan acabado por fin y poder volver a echar raíces aquí, donde quiero envejecer. Seguiremos siendo unas niñas grandes, qué le vamos a hacer. Tres niñas grandes con sus respectivos tres niños enormes. Muchos besitos. Te quiere mucho. Loli
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